Esta camisa es como el primo fresón que se fue a la playa y regresó diciendo “yo ya soy ciudadano del mundo”. Oversize para que te muevas a gusto, manga corta pa’ que no te dé el golpe de calor, y rayas de colores porque la vida sin estampado es como michelada sin clamato: no tiene sentido.
Póntela y verás cómo pasas de “ando fachoso” a “soy tendencia sin querer”.